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Querido Dios (30) – Liberación

 

Hoy quiero dar gracias a Dios porque soy una en él, porque estoy completa. Doy gracias y libero a mis hijos de toda responsabilidad de querer completarme, y ofrezco perdón por aquellas expectativas que no les cumplí, y aquellos anhelos que quedaron en el aire. A ellos les digo que son perfectos tal y como son, así como soy perfecta tal y como soy yo, pues soy una creación de Dios y vengo de él, y en él estoy.
Doy gracias a mis padres por hacerme única y especial. Los libero de toda culpa y responsabilidad, puesto que ellos en cada instante dieron lo mejor de sí mismos, y el resultado es un ser maravilloso digno representante de Dios.
A mi compañero le doy gracias y lo libero de toda culpa y responsabilidad, puesto que él también ha dado y seguirá dando lo mejor de sí a cada instante, y es así como unidos damos lo mejor de cada uno, no para completar dos mitades en una sola, sino para ser únicos y especiales cada uno en nuestra propia esencia, y así poder entregarle al mundo lo mejor de cada uno.
A mis amigos les doy las gracias y los libero de toda culpa y responsabilidad por aquellas vivencias agradables o no que me han hecho crecer y trascender, y les doy las gracias por el amor y las enseñanzas.
A mis ancestros les doy las gracias y los libero de toda culpa y responsabilidad, puesto que ellos trazaron el camino para hacer de cada uno un ser perfecto a los ojos de Dios. A ellos los libero de cualquier dolor, enfermedad y añoranza, puesto que hoy la vida continúa perfecta tal y como Dios la ha diseñado para cada uno de nosotros.
Gracias
Perdón
Lo lamento
Te quiero
Sandra Albornoz

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